Dominica
La peculiaridad turística en el contexto caribeño, de una mancha blanca entre la Martinique y la Guadeloupe, ha sido determinante para decidirnos por esta isla. Y como si fuese la verdadera incursión en lo inexplorado, el propio trayecto de ida nos ha proporcionado todo el rosario de casualidades que nos mantuvieron cercanos al infarto hasta el final: retraso de vuelo de salida, paros en el aeropuerto de escala, equipajes retenidos, segundos impracticables para alcanzar el ferry, carreras extenuantes... Finalmente y pese a todos los contratiempos, alcanzamos el destino en tiempo previsto.